La Romantica 99.9 FM de Atlixco

:: Notas

Flor de cempasúchil

El cempasúchil, una flor mexicana que viajó a India y se volvió esencial para el hinduismo

¿Pero cómo una flor tan mesoamericana terminó como ofrenda en los altares del elefantino Ganesha, del dios mono Hanuman o de Saraswati, entre otras deidades hindúes? “La respuesta es que, aunque aquí consideramos que el cempoalxóchitl (como se le dice en náhuatl) está ligado a la muerte, en realidad es una flor de muchas vidas, pues una vez que salió de México hace 500 años de la mano de los españoles, adquirió nuevas personalidades según a dónde llegaba”, explica Víctor Manuel Méndez, del Departamento de Producción Audiovisual y Multimedia del CEIICH y director de un filme sobre esta planta.

“El documental –coproducido por la UNAM y el CSIC de Madrid– es producto de las investigaciones de Jana Černá, una historiadora de la ciencia que, aunque nacida en la República Checa, es una apasionada de la cultura mexicana que ha dedicado toda su carrera a esclarecer cómo la flora y fauna de nuestro país llegó a otros continentes y se integró en sus imaginarios, dando como resultado que la nochebuena se volviera sinónimo de la Navidad, o que los manatíes protagonizaran diversos relatos fantásticos contados a su vuelta por los navegantes, por citar tan sólo un par de ejemplos de los muchísimos que hay”.

Para nosotros se trata de una planta evidentemente mesoamericana, en muchos lugares de Europa, de tan exótica que les parecía, asumieron que provenía de África. De ahí que en inglés se le diga african marigold, que en España sea clavel del moro y que en checo la llamen afrikán”.

Debido a su color naranja y a su fuerte aroma, los mesoamericanos creían que el cempoalxóchitl guiaba el alma de los muertos a su lugar de pertenencia, de ahí que para los europeos fuera un equivalente de su crisantemo, flor que en el Viejo Mundo sólo se usaba en funerales o tumbas. Por ello, aunque no era extraño ver cempasúchiles pintados en bodegones renacentistas o adornando jardines parisinos, en realidad no había un hueco simbólico que pudiera llenar la planta y, por lo mismo, jamás formó parte de los rituales europeos, detalla Víctor Manuel.

En la nación en que sí lo hizo, y con gran protagonismo, fue en la India, donde fue bautizada como genda, palabra que en hindi significa ‘flor santa’. De hecho, se integró de tal manera a la esencia misma de ese pueblo que, además de ocupar un lugar de honor en los altares hinduistas, se convirtió en la flor oficial del estado de Gujarat. Por ello, no pocos indios se confiesan sorprendidos al enterarse de que esta planta no es originaria de su país, sino de México.

Lo importante a subrayar, apunta Víctor Manuel Méndez, es la metamorfosis experimentada por la flor en aquellas latitudes, donde los hinduistas le otorgaron un significado muy diferente al que tiene aquí, en nuestro Día de Muertos, pues en aquella parte del mundo tiene que ver con el renacer, con volver al origen y con iniciar algo nuevo.

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